La directora jurídica del Banco Nacional, de apellidos Herrera Cantillo, perdió el brete por el escándalo del Bovedazo.
Es una jupa más que rueda a raíz de la desaparición de ¢3.293 millones de las oficinas centrales y que informó en exclusiva ¡Qué Torta!
Ella se suma al exgerente general Bernardo José Alfaro Araya, quien renunció al puesto a principios de diciembre del 2023, mes y medio después de que este medio destapó el tamalón (el lunes 23 de octubre del 2023, a las 3:33 p. m.).
Quién sabe qué hubiera sucedido si ¡Qué Torta! no revienta esta noticia. Lo cierto es que después de ventilarse este desastre el reguero se hizo demasiado grande.
En un comunicado, el Banco Nacional informó que concluyó el proceso administrativo que le abrieron a Herrera Cantillo, que inició el 9 de noviembre del 2023.
“Esta investigación tenía como fin determinar si existía responsabilidad de la directora jurídica por la presentación tardía de la denuncia penal contra los funcionarios vinculados al caso que investiga la Fiscalía de Probidad, Transparencia y Anticorrupción por el faltante de ¢3.293,8 millones”, se aprecia en un comunicado.
Con el análisis se determinó que sí se la peló, porque la echaron sin responsabilidad patronal (no le pagarán las prestaciones).
Hay un expediente judicial bajo la lupa por este saqueo indecente a los dineros públicos. El principal sospechoso es un tesorero de Procesamiento de Efectivo, de apellidos Olivas Valle, vecino de Ipís de Goicoechea, quien, según los primeros reportes, se clavó solito ese platal.
El OIJ y el Ministerio Público sostienen la tesis que todo se lo gastó en juegos de la Junta de Protección Social (JPS), aunque cuesta creerlo.
En la causa también figuran otros funcionarios.







