Una bacteria mató a tres bebitos que se encontraban en el Servicio de Neonatología del hospital San Juan de Dios y mantiene grave a otro que permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal.
Así lo informó la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) a través de un comunicado. Se trata del microorganismo Streptococcus agalactiae es un que causa infecciones en la sangre, neumonía y meningitis.
La doctora Ileana Balmaceda, directora del centro médico, abrió una investigación de casos y se activaron de inmediato los protocolos para el control de la infección.

En el San Juan se realiza una limpieza y desinfección profunda del área afectada.
Las autoridades refuerzan las medidas de supervisión las 24 horas del día y los siete días de la semana por medio de la Unidad de Prevención y Control de infecciones.
El 19 de mayo se activó la alerta sobre la presencia de dos casos de enfermedad asociados a esta bacteria.
Vigilancia Epidemiológica y la Unidad de Prevención y Control de Infecciones iniciaron la investigación y se activaron los protocolos para el control de la infección, específicó la Caja.
Los bebitos eran prematuros con pesos entre los 1.500 y 2.280 gramos con aproximadamente un mes de vida.
Balmaceda indicó que se realizó un tamizaje inicial a once bebés prematuros internados que permanecían en el mismo cubículo, en el que se identificaron cuatro que portaban la bacteria sin presentar enfermedad en ese momento.
Uno de ellos desarrolló luego enfermedad grave con un desenlace de muerte y otro caso que en este momento se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal.
El pasado 11 de junio se hizo otro tamizaje a otros 17 prematuros que están internados en el servicio y cuyo resultado se está a la espera.
La doctora expresó que los pacientes que permanecían en el servicio de neonatos fueron trasladados a dos salones habilitados como medida de contingencia para continuar la atención mientras se realizan las tareas de desinfección.
De igual manera, la directora fue enfática en que desde este viernes una enfermera de la Unidad de Prevención y Control de infecciones estará supervisando y registrando todos los procesos que se realizan en este servicio.
“Esta supervisión se hará 24 horas por tiempo indefinido, durante los tres turnos”, indicó Balmaceda Arias.
Otra medida es la disminución de la capacidad de atención al 80% para mejorar la distribución y distanciamiento entre los distintos pacientes.
La bacteria comúnmente se encuentra en los intestinos o el tracto genital inferior, en los recién nacidos puede provocar una enfermedad grave conocida como estreptocócica del grupo B.







