El cuarteto arbitral que dirigió el partido de vuelta de la final de la Liga de Ascenso entre Jicaral y Guanacasteca pasó a refrescarse al bar La Tranquera, en Pilas de Canjel, un pueblo de Lepanto de Puntarenas.
Al silbatero central David Gómez y a los asistentes Leslie Macré, Mauricio Córdoba y Rigo Prendas los sorprendieron compartiendo en una mesa con unos aficionados de Jicaral después de la mejenga.
Ciertas fotografías que circulan por las redes sociales y que publicaron en la página de Facebook Calles/Noticias se aprecia una persona que llevaba una camiseta puesta del equipo de la península, que finalmente ganó el ascenso a la Primera al vencer 2-1 a Guanacasteca.
El bar queda a 12,4 kilómetros del estadio de la Asociación Cívica Jicaraleña, donde se jugó el partido; se tardan unos 17 minutos en vehículo en llegar.

La mesa de los árbitros estaba repleta de cervezas.
Algunos usuarios descalifican la denuncia, mientras que otros ponen en duda la imparcialidad de los silbateros.
Una de las jugadas que más critica la afición pampera es la del arquero Iván Acuña, quien le pegó un puñetazo en la espalda a un futbolista de Jicaral y el central Gómez sancionó con penal.
Eso si es entregar un partido ¡Increíble lo del portero! pic.twitter.com/q3Z08KBqqk
— TD Más (@tdmas_cr) June 2, 2019
Para algunos la decisión fue drástica, pero el propio Acuña reconoció que cometió un error.







