Una finca aislada en Llano Bonito de Buenos Aires, provincia de Puntarenas, fue el escenario donde se hallaron los cuerpos sin vida de seis personas, dos de ellos calcinados, en octubre del 2021.
La resolución de este crimen que conmovió al país le mereció el premio de caso del año del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a los seis miembros de la Unidad Regional de Buenos Aires junto con personal de la Sección de Homicidios.
En la finca murieron el estadounidense Stephen Sandusky; los esposos Alina Villarevia y César Quesada; su hijo Daniel Quesada y otra pareja compuesta por Susan Zúñiga y Willy Borbón. Todos ellos presentaban disparos.
César Quesada realizaba labores de mecánica para el extranjero, las otras víctimas eran conocidos suyos que lo acompañaron. Familiares de Quesada fueron a buscarlo al no responder sus llamadas, encontraron la escena y pusieron en alerta a las autoridades.
El OIJ había confirmado que ninguna de las víctimas tenía relación con grupos criminales y determinaron el robo como móvil del crimen.
Los asesinatos se cometieron para eliminar testigos. La pista clave se presentó cuando durante un allanamiento por drogas se encontró el anillo de matrimonio de Alina Villarevia. La investigación llevó a más allanamientos y nueve meses después de los asesinatos a la detención de dos primos de apellidos Rojas Cascante y Saldaña Rojas como autores de la matanza.
Los agentes relacionaron a estas personas con otros dos homicidios: el de José Navarro, cuidador de una finca, el 1.° de setiembre de 2021; así como el del guarda privado Marcos Hidalgo, el 18 de diciembre de ese año. Los presuntos responsables permanecen en prisión preventiva.
El OIJ considera este caso el más importante del 2022, no solo por la cantidad de víctimas y las más de 80 pericias policiales que se realizaron, “sino porque el equipo de trabajo pertenece a un despacho regional sumamente pequeño como la Unidad Regional del OIJ de Buenos Aires, cuyos agentes debieron invertir gran cantidad de tiempo y esfuerzo, mística y entrega, más allá de sus posibilidades, para resolver el caso y así llevar paz a las familias de las víctimas”, señalan los motivos de la premiación.
Michael Soto, subdirector del OIJ, dijo que la investigación es importante para la institución pues “es un caso donde fallecen seis personas, además tiene un vínculo con otros dos casos, otros dos homicidios. Se utiliza técnica, se utiliza ciencia, se utiliza investigación en su máxima expresión. Además, en coordinación con otras oficinas aquí del Organismo y sin duda alguna tiene una connotación social importante: seis personas inocentes que no debieron haber muerto y por eso creemos importante darle reconocimiento”.







