Álvaro Ramos, candidato del Partido Liberación Nacional, lidera una de las encuestas de Opol, pero es en la que ningún candidato desea salir arriba, una especie de lista negra: la de “por quién jamás votaría?”. O sea, la encuesta de rechazo.

En esa encuesta, realizada por la firma Opol entre 3040 personas, entre el 20 y el 24 de noviembre, el candidato verdiblanco lidera, y con creces, dejando en claro que Costa Rica está harta de bipartidismo tradicional y que el candidato no tiene carisma entre la población, pese a que es el segundo lugar en intención de voto.
A la pregunta, ¿por quién nunca votaría para la presidencia?, 23 de cada cien respondieron que por Álvaro Ramos.
El dato confirma lo obvio: Liberación sigue empujando candidatos, pero la gente ya no se traga el cuento del reciclaje político
En el segundo lugar se instaló el candidato del Frente Amplio, Ariel Robles, con el 11 por ciento y Laura Fernández de Pueblo Soberano y candidata oficial, ocupa el tercer lugar con el 9 por ciento. No obstante, Laura ocupa el primer puesto en la intención de voto.
Mientras Ramos encabeza el rechazo, Laura Fernández es la única que logra combinar voto duro con una imagen que no espanta a nadie: raro en esta campaña y un contraste brutal con los candidatos tradicionales.
Entre quienes ya decidieron por quién votar, Laura encabeza con el 60 por ciento, seguida por Álvaro Ramos con 11 de cada cien personas y Fabricio con cinco de cada cien personas.
Ahora, si en el saco se mete a los indecisos, Fernández sigue liderando, pero obviamente el respaldo baja a 38 personas de cada cien, mientras que Ramos baja a siete de cada cien. En el tercer lugar se ubica Alvarado, con cuatro de cada cien.
Si algo deja claro esta encuesta es que el país está cansado de las mismas caras y los mismos discursos. Y en esa cancha, Laura juega en otra categoría, mientras los demás siguen atrapados en el reciclaje político.







