Luis Alberto Gámez, de 76 años, está vivo porque Dios es muy grande y porque tiene unos reflejos felinos.
Un chofer joven que viajaba a velocidad máxima por una cuesta en Kurú de Purral Abajo de Goicoechea perdió el control de un Hyundai, dio varias vueltas, destrozó el carro de un sobrino del señor y pegó violentamente contra el portón de la casa del adulto mayor.
El impacto fue tan fuerte que el carro rebotó y quedó en media calle totalmente despedazado. Esto ocurrió a la 1 p. m., de este domingo.
Milésimas de segundos antes de que el vehículo se estrellara contra la vivienda, Gámez estaba sentado en una grada que da a la cochera. La reacción que tuvo fue increíble, pues encogió las piernas y trató de ponerse a salvo como pudo.
Milagrosamente solo sufrió una herida en una de las piernas y lo trasladaron al hospital Calderón Guardia.
Luis Gámez, hijo del sobreviviente, conversó con ¡Qué Torta! y explicó que a pesar de que en un video de una cámara de seguridad que captó el accidente se aprecia que el chofer se bajó a ver cómo estaba su papá, luego aprovechó el tumulto de vecinos que llegaron a ayudarle, dejó el carro tirado y se dio a la fuga.
En apariencia, el responsable no cuenta con licencia y vive en la urbanización Los Castores, en Purral.
El vehículo del sobrino del señor no cuenta con seguro y hasta el momento no hay nadie que se haga responsable del daño. La casa sí tiene póliza.
