Un viaje inolvidable a Puntarenas disfrutaron 40 adultos mayores del hogar Carlos María Ulloa – Casa de la Misericordia, de Guadalupe.
Fue una experiencia única para el grupo; algunos llevaban 40 años de no ver el mar y otros nunca lo habían conocido.
El acceso a la playa fue posible gracias a la accesibilidad qué hay en el sitio, pues el Comité Cantonal de Deportes y Recreación de Puntarenas y la empresa privada unieron esfuerzos para colocar rampas.
La expedición la organizaron este viernes 10 de febrero. Varios de los abuelitos se tiraron al agua y se revolcaron en la arena como si fueran unos chiquillos, definitivamente fue un día espectacular para ellos.
Después de respirar la brisa fresca del Puerto, pasaron al balneario Punta Pirata, donde nadaron en la piscina, bailaron y se mandaron sabroso.
¡Esto es vida para ellos!