- Tensiones en Medio Oriente presionan los precios internacionales del petróleo y amenazan con encarecer las gasolinas y el diésel en Costa Rica.
Ante la incertidumbre internacional que podría provocar nuevos aumentos en los combustibles, la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) apuesta por reducir sus costos operativos y planificar sus compras para enfrentar la volatilidad del mercado.
La presidenta ejecutiva de Recope, Karla Montero, explicó que los ataques contra instalaciones petroleras y las amenazas al transporte de crudo en Medio Oriente han generado preocupación por el abastecimiento mundial.
Esta situación ha llevado el precio internacional del barril de petróleo a niveles cercanos a los $113, una presión que podría trasladarse a Costa Rica, donde se importa el 100% de los combustibles que se consumen.

“Estamos ante una situación altamente volátil, por eso no podemos anticipar cuánto podrían aumentar los precios en Costa Rica”, advirtió Montero.
¿Cómo busca Recope amortiguar el impacto?
La jerarca detalló que, durante los últimos dos años, Recope solicitó a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) reducir en ¢30.000 millones los recursos reconocidos para su operación, como parte de una estrategia para funcionar con mayor eficiencia.
Según explicó, los costos operativos de la institución representan aproximadamente el 5% del precio final de los combustibles.
Además, Recope planifica sus compras y contratos de suministro con un año de anticipación para garantizar que el país cuente con gasolinas y diésel, incluso durante períodos de inestabilidad internacional.
Montero aseguró que la institución mantiene una vigilancia permanente del comportamiento del mercado para tomar decisiones oportunas.
Sin embargo, las medidas de eficiencia no eliminan el riesgo de aumentos, pues el precio de los combustibles que Costa Rica compra en el exterior depende de las condiciones internacionales.
Por ahora, Recope no puede precisar cuánto podrían subir las tarifas, pero sostiene que sus esfuerzos se concentran en controlar los gastos que están bajo su responsabilidad y asegurar el abastecimiento nacional.