- Italia también vive disturbios.
Francia vive momentos tensos con manifestaciones estudiantiles que se convirtieron en disturbios en los que los revoltosos se enfrentan a la policía, queman edificios y saquean negocios. Una investigación de Fox News revela que organizaciones de izquierda están usando el malestar de los jóvenes para provocar el caos en la nación europea.
La investigación de la cadena de noticias estadounidense identificó al menos 54 organizaciones involucradas en las protestas. Sin embargo, solo 16 son grupos estudiantiles mientras que el resto son sindicatos, grupos comunistas, partidos socialistas, organizaciones ambientalistas, entre otras.

Entre ellos destacan el partido de extrema izquierda Francia Insumisa y el movimiento de los «chalecos amarillos», quienes están ayudando a organizar y amplificar los disturbios. El presidente Emmanuel Macron puso la responsabilidad de los destrozos:
“Unos alborotadores procedentes de grupos de extrema izquierda, a los que se sumaron numerosos delincuentes, saquearon comercios y destruyeron edificios públicos. ¿Por qué quemar el Ayuntamiento de Limoges? ¿Cómo pueden llegar a semejante extremo? Nada lo explica, nada lo justifica. Todos sentimos rabia y vergüenza”.
Faltan seis meses para las próximas elecciones en Francia, que serían el 18 de abril de 2027. Macron ya no puede postularse a la reelección y la encuesta de Elabe del 17 de octubre de 2026 da una ventaja del 31,5% a la candidata de derecha Marine Le Pen. Por su parte, el candidato oficialista, Édouard Philippe, empataría con la izquierda de Jean-Luc Mélenchon con un 15,5%.

Internacional de izquierda
De acuerdo con Fox News, 28 organizaciones de tendencia socialista y comunista se aliaron para fomentar movilizaciones en 12 países de Europa. A ellos se unieron organizaciones estudiantes, musulmanas y de apoyo a Palestina. La cadena informó que estos grupos están promoviendo movilizaciones simultáneas en varios puntos de Europa en noviembre.
El domingo 18 de octubre de 2026 los disturbios también ocurrieron en Italia, centrados en Milán. El alcalde de la ciudad, Giuseppe Sala, denunció saqueos y destrozos de comercios. La intervención de la policía condujo a entrenamientos en las calles, a raíz de los cuales la primera ministra, Giorgia Meloni, convocó una reunión de seguridad de emergencia para abordar la situación.