Tener certeza sobre el terreno donde viven y trabajan representa para 200 familias de la Franja Fronteriza Sur la posibilidad de mirar hacia adelante con mayor seguridad.
El Instituto de Desarrollo Rural (INDER) les entregó contratos de concesión que reconocen legalmente su derecho al uso de esos terrenos y pueden facilitar su acceso a servicios, infraestructura y programas sociales del Estado.
La entrega se realizó durante la visita de la presidente de la República, Laura Fernández Delgado, a Laurel de Corredores y Golfito, y constituye un nuevo avance en el proceso que desarrolla el INDER para ordenar y regularizar la Franja Fronteriza Sur.

Para las familias beneficiadas, el alcance de este paso es significativo: ya cuentan con un documento que reconoce legalmente su derecho a utilizar el terreno, de acuerdo con las condiciones establecidas por ley.
Esto les brinda mayor certeza para planificar su permanencia en la zona, continuar desarrollando sus actividades productivas y, siempre que cumplan los requisitos correspondientes, acceder de manera regular a servicios públicos, obras de infraestructura y programas sociales del Estado.
“Esta entrega tiene un valor enorme para las familias que viven en nuestras franjas fronterizas. No se trata únicamente de contar con un contrato de concesión; se trata de generar las condiciones para que estas personas puedan acceder de manera regular a servicios, infraestructura y oportunidades que durante años han sido limitadas por su situación jurídica”, destacó Ricardo Quesada Salas, presidente ejecutivo del INDER.
Un respaldo para el futuro
El trabajo que realiza el Instituto cobra especial relevancia por las características de estos territorios.
Las franjas fronterizas comprenden los terrenos de dos kilómetros de ancho ubicados a lo largo de las fronteras terrestres de Costa Rica con Panamá y Nicaragua. Son propiedad del Estado y, por disposición legal, no pueden venderse ni convertirse en propiedad privada.
Por esta razón, la figura de la concesión permite brindar respaldo jurídico a quienes cumplen con los requisitos para utilizar estos terrenos.

En la Franja Fronteriza Sur, el INDER tiene a su cargo la administración de estos espacios, con excepción de aquellos que corresponden al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y a otras instituciones estatales.
Las concesiones otorgadas por el Instituto tienen una vigencia de 25 años y pueden prorrogarse por períodos iguales, según lo establecido en la normativa.
Así, detrás de cada uno de los 200 contratos entregados hay una familia que obtiene mayor certeza para continuar desarrollando su vida y sus actividades en el territorio.
“Como INDER tenemos una responsabilidad legal en la administración de estos territorios y estamos trabajando para cumplirla, siempre procurando que este proceso se traduzca en mejores condiciones para las comunidades”, agregó Quesada.
Proceso
Este esfuerzo no comenzó con la entrega de los contratos. Forma parte de un proceso de ordenamiento que busca atender de manera integral la realidad de quienes habitan y trabajan en las zonas fronterizas.
En octubre del 2023, el gobierno presentó el Plan de Ordenamiento de Franjas Fronterizas, mediante un trabajo conjunto del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el INDER y el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE).
Desde entonces, las instituciones han trabajado para ordenar estos territorios y aumentar la cantidad de concesiones otorgadas a las familias que cumplen con los requisitos establecidos.
La entrega realizada en Laurel de Corredores y Golfito representa 200 nuevos pasos en ese camino: familias que ahora cuentan con mayor respaldo jurídico y mejores condiciones para acceder a oportunidades que contribuyan a su desarrollo.