Colombia puso a disposición de Costa Rica su experiencia y capacidades navales para fortalecer Guardacostas.
Esto como parte de una alianza que también contempla intercambio de inteligencia e información, cooperación aérea y marítima y una estrategia para golpear a las organizaciones criminales donde más les duele: el bolsillo.
El ofrecimiento lo hizo el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, este martes 22 de setiembre del 2026, en Barranquilla, durante la reunión con la presidenta Laura Fernández.
En la cita predominaron los temas de seguridad y la lucha contra el crimen organizado. Este es el primer viaje internacional de la mandataria, quien está acompañada por los ministros de Seguridad, Gerald Campos; de Justicia, Gabriel Aguilar; de Comunicación, Arnold Zamora; y el director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), Pablo Martínez.

“Los criminales no respetan fronteras, utilizan nuestros mares, nuestros cielos, nuestros territorios, nuestros sistemas financieros, mueven droga, armas, personas de un país a otro. Y si el crimen organizado trabaja en red, nuestros estados tienen todavía más obligación de trabajar unidos, de manera coordinada”, manifestó De la Espriella.
El presidente indicó que ambos gobiernos hablaron de profundizar la colaboración en materia de seguridad, mediante el intercambio de inteligencia e información, cooperación aérea y marítima y la lucha contra las estructuras del crimen organizado.
Además, Colombia pretende trabajar de manera conjunta con Costa Rica y otros países aliados para fortalecer el denominado Escudo de las Américas.
“A través de ese escudo de las Américas vamos a articular las capacidades de nuestras naciones para proteger al hemisferio del crimen organizado transnacional”, señaló.
De la Espriella aseguró que Colombia tiene el conocimiento, la experiencia y la industria naval para compartir esas capacidades con Costa Rica.
Golpe al bolsillo
Para De la Espriella, la estrategia no puede quedarse solo en perseguir cargamentos de droga, sino que hay que ir detrás de las organizaciones criminales, desmantelar sus estructuras y atacar directamente sus finanzas.
“Tenemos que perseguir de manera decidida a las organizaciones criminales, desmantelar sus estructuras y especialmente golpearlos donde más les duele, el bolsillo en sus finanzas”, manifestó.
Para conseguirlo, planteó seguir el dinero, identificar el lavado, perseguir los patrimonios criminales, cerrar las rutas financieras y quitarles los recursos con los que compran armas, corrompen instituciones y financian la violencia y el terrorismo.
“Esa batalla requiere, sin duda alguna, cooperación internacional. Y hoy encontramos en Costa Rica un aliado inmejorable, un país dispuesto a trabajar con Colombia en ese propósito”, aseguró.

El mandatario también dejó claro que espera cooperación en ambas vías, particularmente mediante información oportuna y acciones contra quienes trafican, lavan dinero, extorsionan y asesinan.
“Golpear las estructuras criminales contribuye a defender la seguridad de Colombia, de Costa Rica y de toda nuestra región”, indicó.
“La ruta del crimen es compartida. Nuestra respuesta también necesariamente debe ser compartida”, agregó.