Atrasos en salarios, pagos incompletos o hasta colillas en cero colmaron la paciencia de trabajadores de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), quienes se lanzaron a huelga.
La protesta comenzó este jueves 17 de setiembre del 2026, a las 6 a. m., y se extenderá por 24 horas, es decir, hasta este viernes 18.
De esta manera, funcionarios de los tres turnos, de todos los centros de salud del país, entre hospitales, clínicas y Ebáis, se suman a la huelga.
Los sindicatos acordaron efectuar el movimiento a lo interno de los establecimientos, es decir, en comedores y auditorios, por ejemplo, y no en las calles, con el fin de reducir al mínimo las molestias a la población.
Además, se mantendrían con normalidad servicios prioritarios como emergencias, cuidados intensivos y neonatología, por ejemplo, mientras que consulta externa sí podría presentar alteraciones en la atención.

La huelga se desarrolla por problemas salariales que ocurren, según afectados, desde julio, aproximadamente, tras la implementación del Sistema Integrado de Gestión de las Personas (SIPE), que usa la Caja para pagos.
Esta situación ha causado atrasos en salarios, pagos incompletos o hasta el impago, lo que tiene a muchos funcionarios, incluso, con problemas emocionales por el estrés de no tener dinero para hacer frente a sus necesidades.
El Sindicato Nacional de Enfermería (SINAE-Afines) reporta movimientos en el hospital México, Calderón Guardia, San Vicente de Paúl, en Heredia; Carlos Luis Valverde Vega, en San Ramón; Max Peralta, en Cartago, entre otros.
Participan en el paro trabajadores de enfermería, farmacia, nutrición, lavandería y servicios generales.
Revisión
En un comunicado de prensa, las autoridades de la CCSS indicaron que “la gran mayoría” de trabajadores recibe su salario conforme a los ciclos ordinarios de pago establecidos y que las situaciones reportadas corresponden a “casos específicos que se encuentran en revisión”.
Informó que identificó más de 483 casos que requerían revisión administrativa, actualización de registros y normalización dentro de sus sistemas institucionales.
Según la institución, se trata de situaciones particulares relacionadas con modalidades de contratación que acumulaban inconsistencias administrativas y que debían regularizarse para reforzar las garantías laborales de los trabajadores y cumplir con el marco jurídico.
En el hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, según la Caja, ya se resolvieron más de 400 casos asociados a estas condiciones particulares.

Los pagos correspondientes, indicó la institución serán incorporados durante la segunda bisemana de setiembre de 2026.
Aseguran que la Dirección de Administración y Gestión de Personal (DAGP) mantiene acompañamiento técnico en distintos establecimientos de salud, incluido el hospital México, para agilizar la resolución de los casos pendientes e incorporarlos en los ciclos ordinarios de pago más próximos.
Gabriela Artavia Monge, gerente administrativa de la CCSS, explicó que los esfuerzos están concentrados en resolver las situaciones pendientes y fortalecer los controles institucionales.
Por su parte, Wálter Campos Paniagua, director de la DAGP, indicó que muchos de los casos deben analizarse individualmente debido a sus características particulares.
“Nuestros equipos realizan una labor intensiva de revisión, validación y regularización de registros para asegurar que cada caso sea atendido correctamente. La prioridad institucional es garantizar que las personas trabajadoras reciban el reconocimiento y el pago que les corresponda, de conformidad con el marco normativo vigente”, aseguró.
La CCSS también informó que mantiene bajo revisión el Instructivo para la Autorización, Distribución, Control y Pago de Tiempo Extraordinario y sus Modalidades, luego de recibir observaciones técnicas, operativas y jurídicas de establecimientos de salud, trabajadores, grupos gremiales y organizaciones sindicales.
Parte de las inquietudes planteadas están relacionadas con jornadas extraordinarias, periodos de descanso y el cumplimiento de la normativa laboral vigente.
Ante esas observaciones, las gerencias Administrativa y Médica iniciaron una revisión adicional para determinar cuáles aspectos podrían requerir ajustes o fortalecimiento.
La CCSS recalcó que la revisión del instructivo no tiene como objetivo disminuir derechos laborales ni afectar las condiciones de trabajo de sus funcionarios.