El gobierno de los Estados Unidos podría pedir la extradición de Alejandro Arias, conocido como Diablo, para enfrentar un juicio por tráfico de drogas en ese país. El fiscal general, Carlo Díaz, reveló que Arias se reunió con dos oficiales de la agencia estadounidense antidrogas, luego de que la presidente Laura Fernández lanzara fuertes cuestionamientos de la forma que procedió el Poder Judicial.
De acuerdo con Díaz «lo que se suscitó el lunes en la mañana fue una conversación de alias Diablo con dos oficiales de la DEA en la mañana. ¿Para qué? Generalmente, y así lo han hecho ellos con otras personas extraditables, se les comunica de alguna manera el interés que tienen ellos para extraditarlo y conocer cuál es su posición con respecto a esa extradición, si hay voluntariedad de él para someterse a la extradición».
La presidente Fernández cuestionó que Diablo fuera sacado de su celda en el centro penitenciario La Reforma a las 7:00 a.m. del lunes 27 de julio, cuando su audiencia en la Fiscalía era a la 1:30 p.m. de ese mismo día. La mandataria dijo que los costarricenses tenían derecho a saber con quien estuvo y sobre qué hablaron. Además, se preguntó porqué la audiencia no se hizo de forma virtual.
El fiscal Díaz dio a entender que el lunes no tenía autorización de la DEA para revelar estas conversaciones y afirmó: «Para nosotros también es preocupante este actuar del Poder Ejecutivo porque pone en riesgo, sobre todo, a los oficiales de la DEA. Los expone y eso es lo que nosotros pretendemos siempre cuidar. trabajamos directamente con la DEA, el Ministerio Público, el OIJ (Organismo de Investigación Judicial».
Carlo Díaz declaró que el traslado de Diablo no fue diferente al de otros sospechosos de alto perfil como Celso Gamboa, Pecho de Rata y Macho Coca. Alias Diablo fue capturado junto a su lugarteniente Jonathan Pérez, alias Tan, luego de un enfrentamiento con agentes del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) del OIJ en el que resultaron heridos ocho miembros del equipo.